El barrio de la Mina de Sant Adrià de Besòs desde su creación
ha necesitado una atención preferente por parte de las instituciones.
Los recursos que se han destinado a la Mina en servicios sociales, sanitarios
y educativos no desmerecen de los que se han destinado a otros barrios.
Con todo, lo que quizá sí que faltaba en el barrio era un
proyecto más global, para que las actuaciones de las distintas
administraciones fueran coordinadas y complementarias y se superase una
dinámica de intervenciones puntuales y con objetivos a corto plazo,
como se había intentado en diferentes momentos desde 1982.
Así pues, era preciso un instrumento de trabajo y un acuerdo entre
todas las administraciones que abordase la complejidad de un entorno social
que históricamente ha generado niveles muy importantes de exclusión
y marginalidad, así como la resolución de la conflictividad
social y la degradación de la vida comunitaria, resultados de una
minoría incívica y de la delincuencia organizada.
Se trataba de generar un proyecto y un acuerdo institucional para dar
respuesta a la vertebración de un espacio físico y territorial
que durante demasiados años no ha tenido un planeamiento específico
y que subsistía en la provisionalidad de su ordenación urbanística
y mantenimiento. Un proyecto global para dar respuesta a las inquietudes
de una mayoría de la población del barrio que, pese a los
recelos y el escepticismo, deseaba que su situación personal y
colectiva cambiase.
Un proyecto global y un acuerdo de todas las instituciones que fuese
capaz de generar intervenciones y actuaciones en todos los ámbitos
que configuran la vida de un barrio. Con una planificación a largo
plazo que posibilitase lograr el objetivo de “la transformación
del barrio de la Mina, articulando una propuesta de intervención
integrada y global en la mejora de las condiciones de habitabilidad, vida
comunitaria y convivencia, con la finalidad de fortalecer la comunidad
a medio y a largo plazo y su plena normalidad como barrio de Sant Adrià
de Besòs y de Cataluña”.
EstratEgias 
Las estrategias alrededor de las cuales se desarrolla el Plan son las
siguientes:
• Un enfoque integrado del conjunto de actuaciones que se llevan
a cabo.
• La continuidad de las actuaciones, por lo que es necesario generar
confianza hacia las iniciativas y las acciones que se impulsan.
• La implicación progresiva de los agentes de la comunidad
en los procesos en que es posible.
• La implicación de los técnicos y profesionales y
de los servicios del barrio en un conjunto de acciones suplementarias
del Plan.
• La participación de entidades y asociaciones del barrio
en las actuaciones propuestas.
• El desarrollo de actuaciones que tengan en cuenta las necesidades
de todos los sectores y colectivos del barrio.
• El establecimiento de buenos niveles de información y comunicación
de todas las actuaciones del Plan.
Esquema del Plan
de transformación 


Maqueta del proyecto urbanístico (2000)


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