Se trata de un espacio de nueva construcción con 600 metros cuadrados a pie de calle situado en medio del barrio. Aquí se han trasladado desde el pasado septiembre los proyectos que la entidad desarrolla en la Mina, donde hace acompañamiento educativo diario a un centenar de niños y jóvenes, y en una veintena de familias en situación de vulnerabilidad y desigualdad.

 

Son días de puertas abiertas e inauguraciones. La semana pasada recibieron la visita del alcalde, Joan Callau, acompañado de la teniente de alcalde, Filo Cañete, y de algunos concejales. Junto con el secretario general del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Francisco Iglesias, y una representación del Consorcio del barrio de la Mina. Por parte del Casal, los recibieron la directora general, Rosa Balaguer, el gerente, Xavier Muñoz, y el director de relaciones ciudadanas, Enric Canet. Mientras que la próxima semana se hará una tarde de puertas abiertas para las familias, niños y jóvenes de la comunidad del barrio. Los nuevos locales son amplios y luminosos. Disponen de tres grandes salas que permiten diversidades de usos, una sala de informática, un despacho grande de trabajo para el equipo de educadores, un pequeño despacho de atención personalizada, un espacioso vestíbulo con la recepción, y un área de servicio donde el equipo puede calentarse la comida y preparar bebidas calentes.Es encuentra entre la rambla de la Mina y la calle del Mar, junto al edificio de primaria del Instituto Escuela la Mina, y el acceso es por un pasaje lateral peatonal.

 

En el momento de la visita institucional la sala de informática estaba llena con un grupo de jóvenes que seguían una formación sobre navegadores de la red de Internet. Y, en otro de los espacios estaba en funcionamiento el servicio Hacemos Familia del Consorcio, que actualmente gestiona la entidad, y donde un grupo de madres compartían experiencias, mientras sus bebés jugaban a hacer construcciones. En la Mina, Casal trabaja tanto en proyectos propios socioeducativos, formativos y de apoyo a las personas, como en la red comunitaria donde participan y colaboran con el resto de entidades, servicios y centros educativos del territorio desarrollando iniciativas vinculadas a la cohesión social y empoderamiento de la comunidad del barrio.

 

De acuerdo a sus principios la entidad trabaja para una sociedad más justa, acogedora y responsable, basada en la igualdad de oportunidades. De manera que permita, también a las personas más vulnerables y en situación de riesgo de exclusión, superar desigualdades con apoyo y acompañamiento, para construirse una vida autónoma y digna. Su creación se remonta al año 1983 y en el barrio del Raval. Después de todos estos años trabaja también en Badalona, ​​Santa Coloma de Gramenet, Besòs-Mina, Salto y en Marruecos. Según los datos de su memoria de 2018 han acompañado a más de 6.000 personas entre familias, niños y jóvenes. En Marruecos, son los barrios más desfavorecidos de Tánger y Casablanca, donde trabajan conjuntamente con una treintena de organizaciones locales a las que hacen apoyo.

Consorcio del barrio de la Mina