Este lunes, día 21 de septiembre, se inauguró con un pica-pica el cambio de look del local del aula taller Situa't, un servicio del Consorcio de la Mina dirigido a las personas del barrio con problemas de drogodependencias. Tres de los usuarios del servicio con la colaboración de dos mas pintaron y reordenaron el espacio de arriba a bajo, juntamente con las dos respnsables del centro y el jefe provisional de la brigada del Consorcio.

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Escogieron un par de colores bien vivos, un naranja y un verde luminoso, con el propósito de cambiar del todo la cara al lugar donde diáriamente asisten una decena de personas para seguir las actividades sociolaborales que los ayudan a mantenerse lejos de la droga. El espacio, unos pequeños bajos situados al número 36 de la calle Marte tocando a Cristóbal de Moura, dispone del área dedicada a trabajar en el taller de manipulados y almacen, y una oficial que también hace las funciones de almacén cuando llega el materialpara trabajar donde están las cajas preparadas para distribuir a los lugares de destino.

 

El Situa't se trasladó a estas dependéncias en el año 2006, procende de un espacio anexo al edificio del antiguo instituto que cuando este fue derribado para dar paso a la transformación urbanística del barrio. El aula taller participa del programa Proyectos Innovadores de la Generalitat de Cataluña cofinanziado por el Departamento de Trabajo y el Fondo Social Europeo, dentro el proyecto La Mina: Transformación social del barrio. Y, forma parte del plan ideado por la Mesa de coordinación de drogas de la Mina, que se compelta con el Centro de atención ubicado en el ambulatorio del barrio para el seguimiento de los tratamientos de desintoxicación y el centro socio-sanitario "el Local" donde las personas drogodependentes peuden hacer el intercambio de jeringuillas, ducharse, almorzar y recibir la atención de un asistente socil y de una enfermera.

 

Mantenerse en la abstinéncia


 En el Situa't, el objetivo de las personas que asisten es mantenerse en la abistencia después de haber tenido el compromiso firme de dejar el mundo del as drogas. Está pensado como un centro de día donde los usuarios tienen un horario de entrada y de salida, y unas pautas de trabajo establecidas que hace falta respetar. Laboralmente, funciona como una aula taller pre-laboral -actualmente, preparan y empaquetan bolsas para la venopunción higiénica que distribuyen los centro de intercambio y material sanitario, como ahora tiritas-. Al mismo tiempo, se les ayuda a desarrollar habilidades socio-educativas y formativas de cara a la búsqueda de trabajo y la inserción laboral, ya sea en trabajos protegidos destinados a personas con riesgo de exclusión social o en el mundo laboral normalizado. Y, paralelamente, también reciben soporte para ir abordando y resolviendo otras cuestiones como son problemas de salud, tanto físcia como mental, y las relaciones sociales y familiares, que se ven muy afectadas por culpa de la droga.