El Consorcio del barrio de la Mina tiene en marcha este mes de junio, una campaña de sensibilización que centra sus objetivos al poner de relieve que el civismo no es una cuestión complicada y, que a lo grande parte, sólo depende de cuatro buenas prácticas. La clave del éxito, pero, es que sean ejercidas por el conjunto de la comunidad. La mayoría de la gente que vive en el barrio de la Mina tiene comportamientos cívicos y de respeto en verso sus vecinos. Pero, como pasa en todas partes, el incivismo de unos cuántos, que ensucian, hacen ruido y no aparcan bien sus vehículos; es el que más se ve, el que dificulta la convivencia y el que hace que el Consorcio se haya decidido a hacer esta campaña de sensibilización.

 

Se trata de una campaña con un intencionado estilo positivo, festivo y lúdico, por reforzar las acciones cívicas que contribuyen a la mejora del barrio, y que hace un llamamiento a la corresponsabilidad de los vecinos con la administración. A la administración le corresponde hacerse cargo de mantener limpia la vía pública, pero, al mismo tiempo al ciudadano se le pide una corresponsabilidad, colaboradora por evitar que el espacio público que todos compartimos se ensucie más del que se puede esperar de su uso cotidiano. Es aquello de que, "no es más limpio quien más limpia sino quien menos ensucia".

 

La campaña, fundamentada en la práctica del buen ejemplo y la proximidad, toma estos dos problemas, más el del ruido como eje central. Dos vecinos y dos vecinas del barrio han prestado su imagen por reforzar el mensaje: La Mina es tuya, cuídala!. El Antoliano, un jubilado que cada día saca su perro a pasear, asegura que recoje los excrementos; la Célia, una joven ama de casa de casa, aparca dónde toca; La Eva, que tiene una peluquería en la calle Marte, respeta el descanso de los vecinos; y David, estudiante de ingeniería, tira la basura en el contenedor. Sencillas prácticas al alcance de todos.

 

La campaña empieza este sábado, día 2 de junio, con una fiesta en el Parque del Besós, que tiene especialmente en cuenta a los más pequeños, con talleres de materiales de reciclaje y juegos. Y, tendrá su fiesta de finalización el día 1 de julio con inflables también en el Parque del Besós y un concierto de rumba catalana del grupo Sabor de Gracia. Mientras tanto, durante todos estos días la gente de la Mina practica el juego del civismo, un juego de mesa basado en el tradicional Memori de hacer parejas. Lo regalan en las tiendas, servicios y entidades y, en este caso, se trata de emparejar acciones cívicas y incívicas. El juego también se practica en versión digital (http://www.barrimina.org/jocs) y se lleva un registro del ranking de jugadas por encontrar quién es el o la cívica más rápida.

 

Se repartirán hasta 97.000 sobres de azúcar con el lema y la imagen de la campaña entre bares, cafeterías y locales del barrio dónde se puede tomar un café. 2.000 correas para móviles, llaves o abridores. Y, las tiendas y comercios intercambian unas atractivas y llamativas bolsas por ir a comprar bolsas hechas de algodón por las bolsas de plástico de los supermercados. Se trata de una campaña que el Consorcio del barrio de la Mina abre a todo el mundo que quiera participar, con el objetivo final de conseguir una Mina más limpia, más cívica y mejor para su comunidad.

 

Fiesta del civismo Fiesta del civismo

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Consorcio del barrio de la Mina
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