Antecedentes
La iniciativa de construcción del barrio de la Mina surge en 1969,
con el objetivo de eliminar diversos núcleos de chabolismo en el
área metropolitana de Barcelona. Su construcción y ocupación
fueron extremadamente rápidas, determinando la baja calidad de
las viviendas y la débil dotación de servicios.
Entre 1973 y 1974 se instalaron en el barrio más de 15.000 personas
procedentes de diversos barrios marginales de Barcelona, concentrándose
pues una población numerosa, con orígenes diversos pero
que compartían, en su mayoría, grandes déficits formativos,
culturales, sociales y laborales.
La rapidez con que surgió el barrio, en un entorno poco propicio
para el desarrollo de relaciones de cooperación y "aproximación
paulatina" entre grupos sociales, propias de la construcción
"natural" de un tejido social "de barrio", llevaron
a la reproducción de las situaciones de marginalidad y las dinámicas
de exclusión de los barrios de origen en un nuevo entorno.
A pesar de las actuaciones e inversiones realizadas hasta hoy, debido
a las dificultades de articular una intervención global con los
recursos suficientes y la coordinación de todas las administraciones
públicas, no se ha conseguido un cambio efectivo de la situación
social del barrio. El resultado ha sido un continuo y progresivo deterioro
de la zona, hasta llegar a la situación actual, caracterizada por:
• El aislamiento físico del
barrio asociado a la presencia de barreras urbanísticas, amplias
zonas no urbanizadas y espacios naturales degradados.
• El aislamiento social de la población
ligado a la estigmatización que acarrea la mala imagen del barrio.
• Una importante degradación del
entorno urbanístico y medioambiental.
• Déficits formativos importantes
entre la población y dificultades de acceso a itinerarios formativos
normalizados, debido a factores culturales y a la falta de información
sobre las alternativas existentes.
• Las nulas o bajas cualificaciones profesionales
y la falta de hábitos laborales de un importante grupo de población
que además, acumula otras problemáticas
sociales graves: alta densidad y baja calidad de las viviendas,
escasez de recursos o ingresos regulares, elevado número de mujeres
cabeza de familia monoparental, vinculación a la delincuencia,
a menudo asociada al consumo y tráfico de drogas, etc.
• Una fuerte presencia de actividades informales
o ilícitas. Mantenimiento de dinámicas de exclusión
de los circuitos económicos formales y fácil acceso a círculos
marginales o de delincuencia.
• La apropiación del espacio público por grupos con
comportamientos incívicos y la carencia
de espacios para una vida comunitaria normalizada que ello acarrea.
• Debilidad de las redes sociales
y familiares.
Objetivos
Los objetivos estratégicos que se plantean para el PIC URBAN II,
en respuesta a las problemáticas socioeconómicas que caracterizan
la situación actual del barrio de la Mina, son:
• Revalorizar el entorno urbanístico
del barrio de La Mina y mejorar las condiciones de la vivienda, convirtiéndolo
en un "lugar de residencia" y
no de refugio o de estancia transitoria para aquellos que proyectan salir
del barrio hacia zonas con mejores perspectivas.
• Mejorar la percepción del barrio
y sus residentes, tanto dentro de la propia Mina como en el resto
del Área Metropolitana, especialmente en el resto de barrios de
Sant Adrià de Besòs.
• Recuperar terrenos infrautilizados,
eliminando residuos incontrolados y propiciando su recogida
selectiva y reciclado, así como fundamentando las bases
de comportamientos cívicos de los
residentes en los ámbitos urbanístico y medioambiental.
• Estructurar de forma coherente
las actuaciones urbanísticas existentes
en el barrio, utilizando un instrumento de planificación urbanística
apropiado - el Plan Especial de Reordenación y Mejora (PERM) -
generando distintos puntos de referencia (a través de edificaciones
públicas), en términos sociales y "paisajísticos".
• Conectar - urbanística y socialmente
- el barrio de La Mina con el resto del Área Metropolitana
pero, especialmente, con el resto del municipio de Sant Adrià de
Besòs.
• Consolidar la actividad económica
existente, tanto como potencial fuente de empleo como por su capacidad
de estructuración social.
• Mejorar los factores de empleabilidad
de la población activa o potencialmente activa del barrio, facilitando
los canales de inserción en el mercado de trabajo, con especial
insistencia en aquellos colectivos con mayores dificultades de partida.
• Reducir la incidencia de las dinámicas
de marginalización y exclusión existentes en la actualidad,
con especial atención a aquellos colectivos potencialmente más
expuestos a las mismas.
• Combatir la delincuencia en el
barrio, tanto desde el punto de vista preventivo y de mediación
penal como de coordinación y mejora de la respuesta de los cuerpos
de seguridad del Estado.
• Impulsar los comportamientos cívicos
y solidarios en el barrio, constituyendo para ello una Red de Trabajo
Comunitario - incluyendo asociaciones vecinales y ONG - que implique a
los residentes en el devenir de la vida social y la convivencia en la
Mina.
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