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Català | Martes, 27 de junio del 2017 07:20:46

Un "CSI La Mina" para, jugando a detectives, ponernos a pensar y aprender

El proyecto Espacio Joven del Consorcio, con la participación del centro cívico La Mina y la Comisaría de los Mossos de Sant Adrià de Besòs, hemos desarrollado un proyecto socioeducativo inspirado en la serie estadounidense de investigación criminal CSI, ambientada en las ciudades de Los Ángeles, Las Vegas, Miami y Nueva York. En nuestro caso, se ha tratado de un CSI La Mina.

 

 

 

Aprovechando el formato de una serie televisiva de éxito, como reclamo, el proyecto desarrollado a tres manos con intencionalidad lúdica y educativa a la hora, pretende abordar conceptos como el valor de la individualidad de cada persona o el poder de la mirada desde la diversidad. Generar interés en los jóvenes por materias científicas como la física, la química o las matemáticas, a partir de su aplicación práctica en la investigación. Desarrollar habilidades de redacción con la preparación de los informes correspondientes. Fomentar la organización, la capacidad deductiva y la toma de decisiones. Por otra parte, se ha entrado en cuestiones de educación emocional y se ha hecho formación sobre la responsabilidad que tiene cada uno en el uso de las redes sociales, así como cuestiones de género, como el machismo. Y, también, hemos pensado sobre cómo nos afecta la presión del grupo y lo que puede costar decir "no" si no tenemos el apoyo de los amigos.

  

   

El taller CSI La Mina se ha organizado en cuatro sesiones conducidas por "expertos" en criminalística, balística, interrogatorios y redes sociales, más una sesión final práctica para investigar un "crimen", donde se utilizan los conocimientos aprendidos para encontrar al culpable . Todo ello nos da la posibilidad de, jugando, hacernos pensar en la víctima y el agresor, ponernos en el lugar de uno y otro, identificar situaciones de riesgo, adquirir capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia, o reflexionar sobre el papel del individuo en el conjunto de la sociedad. Porque tal como nos decía, Dani Martínez, criminalista de formación y actual director del centro cívico del barrio, "en el control de cada yo es donde está el éxito del control de una comunidad", para mostrarnos el camino hacia la ausencia de violencia y conflicto. El futuro de una sociedad que pueda disfrutar de bienestar, seguridad y buena convivencia cívica, pasa por eliminar el origen de los riesgos más que por su persecución. Con la reducción del delito se consigue, no sólo la reducción de delincuentes, sino, también de víctimas y conflictos.

   

   

La participación de los Mossos en el proyecto ha sido clave y le ha dado un plus de atractivo de cara a los jóvenes. Hay aportado credibilidad, rigor y contenido. Al tiempo que ha acercado la figura de los agentes del orden a los chicos de Espacio Joven, desde la complicidad de participar juntos en un juego. Ellos se han hecho cargo de las cuestiones sobre balística y de las explicaciones sobre las precauciones que hay que tener cuando se hace uso de las redes sociales. Aprovechando el interés que genera la disciplina policial y criminalista, hemos buscado la reflexión sobre conceptos como la paciencia que hay que tener para esperar unos resultados que necesitaremos para continuar con las investigaciones o la aplicación del criterio, el análisis y la deductiva al la hora de discernir sobre unos hechos. Hemos introducido algún concepto técnico como el del "dolo", es decir, la ausencia o no de intencionalidad en el momento de causar daños a terceros. Hemos entrado en el mundo de la dactiloscopia para obtener huellas dactilares y "descubrir" como son y que no hay dos iguales.

En la sesión sobre interrogatorios hemos practicado la capacidad de observación, fijándonos en la información que podemos obtener a través del comportamiento de las personas y de su lenguaje verbal y corporal. La importancia de recoger bien, ordenadamente y de manera comprensible para todos los datos, tanto personales como de la escena del crimen; y aquí hemos introducido el concepto de la "cronología" de los hechos. Hemos visto la necesidad de identificar un expediente con un número de registro para que no se pierda. A la hora de buscar información a través de testigos y sospechosos tenemos las preguntas básicas a las que hay que buscar respuesta: ¿Qué ?, ¿Quién? ¿Cómo? Cuando? Dónde ?. Y, nos hemos hecho conscientes de la importancia que tiene nuestra firma, que al igual que las huellas es única y que no podemos utilizar a lo loco, porque nos identifica y, sobre todo, nos compromete.

   

      

En definitiva, se trataba de descubrir que todo ello nos es útil en nuestro día a día. El objetivo final es acompañar estos jóvenes, en la construcción de la propia personalidad, a definir sus aspiraciones personales, que las tengan y que sean capaces de poner el esfuerzo necesario para conseguirlas. Nos mueve el convencimiento de que es importante que entiendan su papel como individuos y como miembros de una sociedad. Que en su toma de decisiones radica lo que conseguirán como adultos.

Consorcio del barrio de la Mina